lunes, 7 de septiembre de 2009

Momentos...



Un vino blanco y unas puntillitas rebozadas.
Sepia a la plancha. Otro vino.
Momento blanco o azulgrana.
Filigranas verbales y planes, muchos planes.

Tu sonrisa. Nuestras risas.

Este momento.
Nuestro momento.

¿Qué más quieres?
Nada.
Lo tengo todo.
Todo lo que quiero, en este instante.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

La cuadratura del círculo



Cerremos el círculo que forma tu boca con mi boca.
La simetría perfecta de tus cejas, el enredo de tu pelo,   
mi reflejo en tus ojos, en mis ojos tu reflejo.
Liberemos a las carnes del estorbo de la ropa.

Abramos el triángulo de mis labios en tu cuello.
Que mi lengua recorra el recorrido de tu aroma,
que se pierda en tu maraña, en tu montaña, por sus lomas.
Tus piernas atando mi cintura. Sumergiéndome en tu cuerpo.

Cerremos el cuadrado. Comencemos: un deseo,
dos cegueras, tres almohadas, cuatro tempos,
cinco noches, seis mañanas, siete infiernos.
Geometría, aritmética, física. Espacio, despacio… Silencio.

....

martes, 1 de septiembre de 2009

Inventos diabólicos

En mi familia tenemos fama de ser un poco ligeritas de cascos. A lo largo de los años nos han dicho de todo, que si somos unas indecentes, unas guarras y cosas similares. Hoy quiero limpiar el mal nombre de las mujeres de mi familia. Sí, somos un poco provocadoras, nos gusta llamar la atención... pero tampoco es para condenarnos, ¿no? Nosotras no tenemos la culpa de causar el efecto que causamos.

En primer lugar, permitidme que me presente. Ésta soy yo.


La chica del secador se llama Marta y me compró hace cosa de un mes por catálogo en Victoria´s Secret. No me digáis que no soy una monada...

En fin... a lo que iba, que se me sube el ego y me voy por las ramas. Las mujeres de mi familia tenemos todas el mismo nombre de pila: Tanga. Lo que nos diferencia son los apellidos, pues básicamente somos dos sagas familiares: "de Hilo Dental" y "Brasileño". En la rama familiar "de Hilo Dental" estamos los "Thong" y los "String". Para que nos aclaremos, yo me llamo Tanga de Hilo Dental Thong.

Hechas las presentaciones retomo el tema inicial. !Estoy harta! Harta de que todo el mundo diga que somos unas guarras, que nuestras primas lejanas las Bragas (Bragazas, Bragas de Cuello Vuelto y Bragas de Abuela) y los Culottes son muchísimo más decentes y elegantes y que somos un invento del diablo.

¡Nosotras! Que somos de rancio abolengo... Sí, salvaje, pero rancio. No somos una moda de hace veinte años que digamos o si no, decidme, ¿qué eran los taparrabos? Pues eso, unas tiras y un trozo de cerámica o piel para tapar las partes pudendas. Esos son nuestro auténticos ancestros.

Ya en la edad moderna, allá por el siglo XVII, un navegante español, que viajaba con su esposa, una italoespañola llamada Yolanda Yuccara, a la que nosotras consideramos nuestra santa patrona y mártir, nos trajo a España. Sí, sí, a España...

Dejadme que os cuente la historia, que no tiene desperdicio. Nuestras antepasadas en aquella isla del Pacífico eran unas conchas (o tongos en su idioma... de ahí nuestro nombre actual) que las mujeres se ponían con unas cuerdas para tapar las partes de su cuerpo que no podían ser mostradas. Naufragó allí el navegante con su esposa y a cambio de la ayuda recibida por los indígenas, tuvo que darles hasta las velas de la nave. Las mujeres, desecharon las conchas y se cosieron unos tangas con la tela de las velas.  A Yolanda le encantó aquel invento y cuando pudieron volver al continente, se asentaron en Brasil y montaron una fábrica de telas para elaborar tongos (tangas los llamaron en Brasil).

Y de ahí, el salto a España. El navegante se emocionó y para acá que se vino a promocionar el producto. Si hoy somos vilipendiadas de esta manera... ¿qué creéis que le hicieron a la pobre Yolanda y a su emocionado esposo en pleno siglo XVII y con la Santa Inquisición por ahí danzando? Pues eso, horca. Por "personas inmorales" y "promotores de escándalos públicos".

Nuestra patrona, Yolanda Yuccara, mártir indecente.

Así que nuestras antepasadas tuvieron que vivir casi en la clandestinidad. Algunas tuvieron que dedicarse a asuntos turbios (prostitución, shows para hombres) o como mucho sobrevivir en un cajón bajo llave de la casa de alguna señorita ligera de cascos... Eso le pasó a mi tía -abuela Tanga de Hilo Dental String... de la que sólo conservo esta vieja foto en blanco y negro... Era una tanga preciosa...




Poco a poco nuestra estirpe familiar fue resurgiendo y saliendo de la clandestinidad... Tímidamente (si es que a nosotras puede aplicársenos el adjetivo de tímidas) fuimos abriéndonos un hueco en los cajones de chicas más decentes... Costó, no os creais, pero ahí estamos. Ahora ya algunas ocupamos cajones completos.

Aunque algunos no lo crean, somos cómodas. Puede sonar contradictorio, pero no nos gusta "dar por culo" (disculpadme la expresión) a aquellas que nos llevan. Al fin y al cabo... debe ser más incómodo que se te meta entre nalga y nalga un trozo de braga que un fino hilo de algodón... ¿o no? Y la que nos usa, suele repetirlo y hacerlo por costumbre... así que no seremos tan incómodas como dicen algunas y algunos.

Y puede que no seamos el vivo ejemplo de la decencia. Mostramos más de lo que dejamos a la vista, sí,  pero si nuestra dueña tiene buen gusto y sabe llevarnos, podemos ser muy, pero que muy sugerentes.

Somos una familia amplia, con gran variedad de miembros. Para poder ser utilizadas en todas las ocasiones: somos de algodón o de licra, de encajes o de dibujitos, de fiesta o deportivas... Nos adaptamos a todo.

Además tenemos super poderes: el poder de hacer que la mujer que nos usa se sienta extremadamente sexy y el poder de hacer que el hombre que mira a esa mujer se vuelva medio loco. Y si jugamos al juego de la seducción en el binomio T-T (Tanga-Tacón) podemos ser una verdadera bomba de relojería.



Algunas somos chicas atrevidas, divertidas y un poco picantes... de vez en cuando nos gusta asomarnos al bordecito del pantalón... Lo que habremos visto desde allí... cuántas caras de asombro, cuánto tragar saliva, cuánto morder de labios, cuánto sofoco.

Pero por abusar de este juego fuimos prohibidas en algunos colegios en Francia hace unos años. Mis primas francesas es que son unas descocadas!!! Hay que ser un poquito más recatada... si no, acabaremos perdiendo nuestra gracia y nuestros superpoderes.

¡Eso sí! No estamos hechas para todas las mujeres. Seamos objetivos. No sentamos bien a todo el mundo, en algunas situaciones nos sentimos estiradas hasta casi rompernos, desproporcionadas... ridículas. Pero bueno, aceptamos nuestro destino.

Al fin y al cabo, no somos más que una prenda de vestir.