miércoles, 29 de julio de 2009

Reinos de Taifas


Llevo unas semanas de batalla en batalla.

Aprovechando los diferentes cambios de directora de departamento, surgieron en mi empresa una serie de grupúsculos, enfrentados unos a otros, que están montando la marimorena. Funcionan como auténticos reinos de Taifas.

“Del árabe mulúk al-tawá'if, `reinos de taifas, banderías, grupos familiares, jefes locales o regionales'. Los reinos de taifas fueron unidades políticas autónomas e independientes, que aparecieron en al-Andalus (v.) a raíz del final del Califato de Córdoba (1009-31), En el trasfondo se hallaban problemas muy profundos. Por una parte, las luchas por el trono califal no hacían sino reproducir las luchas internas que siempre habían asolado el emirato y el califato por causas raciales (árabes, bereberes, muladíes o eslavos, esclavos libres de origen centroeuropeo o del norte peninsular). También influían la mayor o menor presencia de población mozárabe, el ansia independentista de las áreas con mayores recursos económicos y también la agobiante presión fiscal necesaria para financiar el coste de los esfuerzos bélicos así como gran cantidad de intereses particularistas"

Alguna jefecilla de departamento, supervisora sin supervisados (manda güevos, qué manía con darle a la gente un “título”, un estatus, una categoría profesional sin contenido) se ha hecho fuerte en el segundo piso. Se ha construido un mini-ejército de tres o cuatro soldados, fieles y leales, que creen estar en el brazo fuerte de la balanza, por estar bajo el ala de la supervisora. Ésta, hambrienta de califato, maquina sus estrategias encerrándose con su ejército en el almacén de lencería a la hora del bocadillo. Soberbia y altiva recorre los pasillos, examinando el terreno, y ejerce su poder sobre el resto del pueblo con dureza y malos modos, le dan igual nobles que plebeyos.


“Jefes ambiciosos y rivales que aspiraban al poder, sin consideración alguna por los intereses del pueblo, se sublevaron en sus ciudades y fortalezas, se rodearon de soldados, acumularon riquezas y se dispusieron a disputar los bienes y las tierras de los demás. La enemistad, la intriga, la falta de espíritu de hermandad musulmana, la descomposición del vínculo político-espiritual representado por el califa y la dinastía Omeya, en fase decadente, hicieron cambiar de rumbo el fiel de la balanza que, a medida que avanzaba el s. XI, se inclinaba más y más a favor de los reinos cristianos. De este modo, y como consecuencia de factores diversos, surgen los «reinos de taifas» y, con ellos, la fragmentación política, la ruptura en al-Andalus”


Pero otro de los grupos se ha rebelado contra la autoridad no autorizada y sin estar tan organizados, sus integrantes han comenzado una batalla silenciosa.

"En 1043-44, los reinos de taifas están divididos en dos bandos, integrados de la siguiente forma: el de los ahl al-Andalus o andalusí y el de los ahl al-barbar o beréberes-norteafricanos. Cada uno de estos bloques apoyó, un tiempo, a su propio califa: Muhammad al-Mahdí, por un momento, más tarde Hisám II, símbolo de la legalidad y de la tradición omeya, el de los ahl al-Andalus; Sulaymán al-Musta'ín, después los Hammñdíes, el de los ahl al-barbar.”


Y así llevan meses, casi años, una abusando de su autoridad, haciendo y deshaciendo como le viene en gana, unas siguiéndola y otras tratando de bajarla del trono al que nadie la subió.

“De 1045 a 1090, los taifas alcanzan su pleno desarrollo. Los de mayor poder expansivo anexionaron los territorios de sus vecinos, que sucumbieron por fuerza de armas o por intrigas y vasallajes humillantes”.

Y en este punto me encuentro, cual Alfonso VI el Bravo (valga el símil para su faceta de conquistador de los reinos de Taifas, no para la de cabrón capaz de matar a su propio hermano por hacerse con sus territorios), urdiendo la trama adecuada, peleando pequeñas batallas, para lograr la conquista del territorio.

No por afán de poder, sino porque para eso me pagan.

“En los comienzos de este periodo se inicia un cambio de rumbo. Coincidiendo con el apogeo de los t., en gestación la «España del Cid», empiezan unos años (época) de supremacía de los reinos cristianos, que sólo había de interrumpirse, por poco tiempo, con la irrupción almorávide. En la España de la segunda mitad del s. xi, los t. ya no pueden vivir aferrados a su individualismo, luchando entre sí, sin dar la cara a los reinos cristianos que toman la iniciativa en el campo peninsular. Las t. de Zaragoza y del centro, Sudoeste y Levante estarán bajo la espada de Fernando I y tendrán que soportar, más que otras, la política de «estrangulamiento económico» que les impondrá Alfonso VI y someterse al juego que realiza el rey castellano malquistando a unos contra otros para que, agotados sus recursos, se le sometan.”


A ver si acabamos, como Alfonso, con la conquista de Toledo.

(Textos históricos extraídos de Mundo Historia: http://historia.mforos.com/681747/6468053-reinos-de-taifas)

8 comentarios:

Capitán dijo...

Tienes un blog con carácter propio que me gusta, me alegro que me hayas comentado y haber descubierto el turo.

Y qué Dios te coja confesada, Reinos de Taifas, muchos reyezuelos y ningún rey, y eso en una empresa es un desastre.

ana dijo...

Ay!... Rocío, nada nuevo bajo el sol. Están por todas partes. Reyezuelos sin trono que necesitan ser la guinda de todos los pasteles... de todos los corrillos... de todos los blogs.

Con lo bonito que es el mundo así... tan variado.

Suso dijo...

También se podría hablar de la lucha entre los Borgia y los de La Rovere por el papado:Alejandro VI y Julio II,que se llevaban muy malamente.

Alfonso dijo...

Un reino de Taifas, necesita una Califa con Dos...para poner a cada reyezuelo en su sito.

sunsi dijo...

Pues sí que estás entretenida en tu curro, guapa. Muy bueno el símil. Aconsejable no usarlo con excesiva frecuencia... Ocho siglo de Al-Andalus... son muchos siglos.

Un beso.

María dijo...

Pues sí, es lo peor que puede pasar en una empresa, la división, cantidad de "jefe de ésto" "supervisor de lo otro", y encima sin contenido... Ahí estamos... a ver si organizamos un poco el tema. Arduo. Y sí, Alfonso, con un par y con el latigo, no queda otra.

Sunsi, como ves, me lo paso pipa...

Anónimo dijo...

Yo he trabajado en varias multinacionales y relamente es como lo dices... Sería mejor que todos nos fuésemos de juerga.

María dijo...

Pues sí, Anónimo, a veces dan ganas...